En 1774 Goethe publica una novela llamada “Las penas del joven Werther”. En ella el protagonista sufre un mal de amores y decide suicidarse. La novela tuvo bastante éxito entre sus lectores más jóvenes. Pero se observó que algunos de ellos decidieron quitarse la vida usando el mismo método que el protagonista de la obra. Parecía que se inspiraban en su suicidio al que parecían imitar. La preocupación llegó a hasta el punto que en Italia, Alemania y Dinamarca llegó a prohibirse la novela tras su publicación.
Efecto Werther
Más recientemente un sociólogo llamado David Phillips en 1974 constató que tras la publicación de noticias sobre suicidios de personajes famosos en el New York Times aumentaba el número de suicidios en Estados Unidos. A este efecto de aparente imitación o contagio lo denominó Efecto Werther en honor al personaje de la novela de Goethe.
Phillips constató que el efecto Werther aumentaba según aumentaba la cantidad de información que se proporcionaba sobre el suicidado y lo famoso o mediático que fuera el personaje. Por ejemplo cuando se conoció el suicidio de Marilyn Monroe.
También se percató que los nuevos suicidas repetían el método usado por la celebridad para llevarlo a cabo, el cual había sido morbosamente explicado con todo lujo de detalles por los medios de comunicación. Así tras el suicidio de Robin Williams en 2014 por asfixia, aumentaron los suicidios por asfixia. Lo mismo sucedió con el suicidio del portero de la selección Alemana Robert Enke en 2009. A raíz de conocerse y divulgarse hasta la saciedad la noticia los suicidios por precipitación a las vías del tren se multiplicaron.
El efecto Werther se puede producir incluso respecto a localizaciones físicas de las que se informa en los medios y se asocian sistemáticamente de forma sensacionalista y dramática como escenarios de suicidios. Es conocido el bosque de Aokigahara en Japón o algunos viaductos y acantilados alrededor del mundo.
Facilitadores del Suicidio
Se sabe que aunque la sobreinformación y la cobertura mediática no son la causa del suicidio, si pueden servir como facilitadores o precipitantes en personas en riesgo y ser el desencadenante del paso a la acción.
La Alianza Europea contra la Depresión, sensible con el efecto Werther ha publicado una guía dirigida a periodistas sobre como informar y no informar respecto al suicidio, así como aspectos claves referidos a como tratar el método elegido para llevarlo a cabo, las motivaciones del suicida, etc.
Imitación y Conducta Criminal
Si el efecto Werther o de imitación de la conducta suicida parece tener una relación directa con el exceso de relevancia mediática, nos podemos preguntar si el efecto también podría tener una relación ante otro tipo de conductas como el delito o el crimen. El hecho de sobresaturar a la población con información sobre conductas delictivas o peligrosas, ¿Puede afectar a la aparición, aumento o intensidad de dichas conductas frente a como lo harían con un manejo más racional de la información mediática?
La reflexión sobre la pregunta anterior la intentaremos desarrollar en una entrada posterior, hablando del efecto Copycat.
Si quieres ampliar la información contactanos.